Todo el mundo habla de espadín, tobalá y tepeztate. Son los agaves de Oaxaca y copan la conversación.
Pero hay un maguey que sostiene toda la producción mezcalera del norte y que apenas se nombra fuera de su tierra: el cenizo.
Qué es el agave cenizo
Es Agave durangensis, la especie característica de Durango, aunque también crece en zonas limítrofes.
Es un maguey robusto, de pencas anchas y rígidas, adaptado a un clima muy distinto del oaxaqueño: semiárido, de sierra, con inviernos fríos y una amplitud térmica considerable.
Por qué se llama cenizo
Por el color. Sus pencas tienen un tono azulado grisáceo, como cubiertas de una capa de ceniza.
Ese aspecto viene de una capa cerosa que la planta desarrolla para reducir la pérdida de agua, algo lógico en un clima seco. Es lo primero que ves en el campo y lo que le da nombre popular.
Dónde crece
En zonas de sierra y valles altos, en terrenos pedregosos y pobres, por encima de los mil quinientos metros.
Igual que ocurre en Oaxaca, esa dureza del terreno juega a favor: la planta crece despacio, se estresa y concentra más azúcares. Es el mismo mecanismo que explicamos en las clases de maguey.
A qué sabe su mezcal
Aquí está lo interesante, porque es un perfil que sorprende a quien viene del espadín.
- Mucho más seco. Tiene bastante menos dulzor que un espadín.
- Mineral. Un fondo de piedra y tierra seca muy marcado.
- Herbal. Notas de hierba de monte, romero, a veces resina.
- Ahumado discreto. El humo está, pero no domina como en Oaxaca.
Si el espadín es dulce y ahumado, el cenizo es seco y austero. Es un mezcal de perfil más severo, y precisamente por eso engancha a mucha gente que buscaba algo distinto.
Vinatas, no palenques
Un detalle cultural que conviene conocer.
En Durango la instalación donde se elabora el mezcal no se llama palenque, sino vinata. Y a quien lo hace no se le dice maestro mezcalero sino vinatero.
El proceso es el mismo en lo esencial —horno de tierra, molienda, fermentación, destilación— pero el vocabulario y algunos detalles técnicos cambian de una región a otra.
Otros magueyes del norte
El cenizo no está solo. En la zona también se trabajan otras especies con carácter propio, como el masparillo, más pequeño y de ciclo distinto.
Y más al este, en San Luis Potosí y Zacatecas, domina el Agave salmiana, otro gigante de zonas áridas que da mezcales igualmente herbales y secos.
Todo ese universo queda fuera del radar de quien solo conoce Oaxaca, y es una de las zonas con más recorrido para descubrir.
Cuánto tarda en madurar
Entre ocho y doce años según la zona y la altitud, más que un espadín cultivado y menos que un tepeztate.
Es un plazo largo y explica por qué la producción de Durango es mucho menor que la oaxaqueña, además de tener menos infraestructura de distribución.
Cuándo probarlo
Cuando ya conozcas bien el espadín. No antes.
El cenizo no es un mezcal difícil, pero su perfil seco y mineral solo se aprecia de verdad si tienes con qué compararlo. Puesto de primero, mucha gente lo describe simplemente como «raro».
Con un espadín de referencia detrás, en cambio, es de las comparaciones más reveladoras que puedes hacer: la misma técnica, otro maguey, otro clima, otro destilado por completo. Amplía en la guía de tipos de agave.
Preguntas frecuentes sobre el agave cenizo
¿Qué es el agave cenizo?
Es Agave durangensis, la especie característica de Durango. Un maguey robusto de pencas anchas, adaptado a zonas semiáridas y de sierra por encima de los mil quinientos metros.
¿Por qué se llama cenizo?
Por el tono azulado grisáceo de sus pencas, que parecen cubiertas de ceniza. Es una capa cerosa que la planta desarrolla para reducir la pérdida de agua en clima seco.
¿A qué sabe el mezcal de cenizo?
Seco, mineral y herbal, con bastante menos dulzor que un espadín y un ahumado más discreto. Es un perfil austero que sorprende a quien viene del universo oaxaqueño.
¿Qué es una vinata?
Es como se llama en Durango a la instalación donde se elabora el mezcal, lo que en Oaxaca sería un palenque. Y a quien lo hace se le dice vinatero, no maestro mezcalero.
¿Cuánto tarda en madurar?
Entre ocho y doce años según la zona y la altitud: más que un espadín cultivado y menos que un tepeztate silvestre.